viernes, 12 de enero de 2018

La reseña que me hizo reflexionar

    Hoy, leyendo una nueva reseña de mi novela "El dilema de Elsa", al releer las antiguas, me he dado cuenta de lo distintas que son cada una de ellas y eso que todas son positivas. Es curioso, ¿verdad? Si las lees sin tener ninguna referencia, parece que están escritas para libros distintos, pero en realidad todas forman parte de un todo. 
    Está claro que tod@s han leído la misma novela, las mismas palabras que conformaban la misma historia, pero cada persona tiene su apreciación de las cosas, su forma de "traducirlas", sus gustos personales, sus fobias ante ciertas circunstancias o su atracción y simpatía por las mismas situaciones. No todo el mundo ríe, llora, se enfada o se alegra por lo mismo. Cada uno disfruta a su manera y, como se  suele decir, para gusto, los colores. 
    Hoy, por fin lo he entendido, o más bien he conseguido entenderlo del todo, porque llevo dándole vueltas a esa idea desde hace unos meses, cuando entré en el mundo de las publicaciones y mis compañeras, más veteranas en el tema, me aconsejaban que si tenía alguna reseña que no fuese favorable la considerase de forma constructiva, sin más, y que siguiese escribiendo porque nadie puede agradar a todo el mundo. Ahora tengo claro que ese punto de vista también sirve para las buenas valoraciones y eso me cuadra más.
    Conclusión: una reseña negativa, no significa un mal libro, igual que una buena reseña no significa que a ti te vaya a gustar en la misma medida que a esa persona. ¿La solución para saber qué novela leer?, muy fácil: léela y crea tu propia opinión. Solo así acertarás.
     Porque, como dice Serrat en su canción "Cada loco con su tema":
Cada loco con su tema
contra gustos no hay disputa
artefactos, bestias, hombres y mujeres
cada uno es como es,
cada quien es cada cual.